Críticas

 

Exposición "Profundidades"

Exposición "Medusas"

Exposición "José Martí"

Exposición "Pólvora Sixtina"

 

 

 

EXPOSICIÓN "José Martí"

PAISAJES A JOSE MARTI

 

Hace más de catorce años volví a pisar tierra cubana, digo esto porque ya había tenido el placer de viajar por la isla, y conocer a sus maravillosas gentes.

Un gran acontecimiento cultural, la Gala de Ministros de Cultura de América en el Gran Teatro García Lorca, me llevaría a encontrarme con Reynaldo Loyola, y su exposición “ Profundidades “.

Ya en ese momento sentí que estaba ante un ser mártir de corazón, donde el desgarramiento de lo humano, que sublima hasta crear unos paisajes de formas y colores de profundo amor.

Loyola camina por los senderos de lo visceral, de lo sensual, de la ética, y de la estética, tan olvidada y débil en los últimos tiempos.

El compromiso de existir y negar lo superfluo, lo banal. Su obra reposa en los cimientos del canto a la libertad, desde los fondos panorámicos más coherentes del sabio artista del renacimiento, eterno porque lo humano, nace de la contemplación. Este sentido del espacio, nos lleva a lo divino, o sacro. Fuente de energía o fusión a la tierra, que pisa y hace encontrarnos de nuevo en el homenaje a José Martí, estaba escrito.

Como decía Martí no graba cincel alguno, como la muerte los dolores en el alma. No olvida nunca el espíritu oprimido, el día tremendo que el cielo roba hijos a la tierra. Loyola en sus retratos a Martí, plasma sus paisajes, el dialogo entre dos seres que se comunican en el alma. Una radiografía a la vida y obra de Martí, “ sentir la patria, morir todos los días es gozar más “. Piensa, que de las espinas de su corazón nacen rosas blancas. Y concluyo comparando, en sus retratos al Martí Hombre, Político, Escritor, Apóstol, Crítico; como una gran estrella en el cielo, que alcanza el análisis de la luz de tus ojos, iluminando el alma a la vida. Es el sueño de la obra a través de tu ventana abierta a la eternidad.

 

 Felicidades de tu amiga.

    GLORIA SOLAS.


 

AZUL QUE TE QUIERO, AZUL!

  ...y seremos la estirpe del eterno comienzo,
 de los justos finales.                             

 M. V. P.  

 

     Parir, también debe ser esto.

     Martí es azul. Loyola lo ha parido. Bendito asombro. Sin manual de instrucciones, ni historias que valgan. Solo vale creer. Solo abrirse el pecho y tender la mano. Ojos de mariposa. Otra memoria. Brújulas de corazones. Dientes de mamífero. Alas de dragón. Y no pisar las flores!

     Redescubrir y amar a Martí. Benditos los ojos de vuestras cicatrices, caballeros. Las tuyas, mi príncipe, tantas veces tan mías...  Las suyas, cómplice misterio. De amores y de absurdos, de sueños y delirios, de sol y de plomo...  Igual, por ellas siempre se mira mejor.  Exilios de geografías infinitas y tiempo eterno amasados a fuegos de reencuentros. Olvido de cartas marcadas. Latidos refractarios a la infelicidad.

     Tatuajes de preguntas. Grietas de luz.  Segadoras lagunas de certezas.  Martí es azul y va desnudo. Nunca tan expuesto y puede que jamás tan poderoso.  Azul indómito ajeno al frío, de puro tierno. Con todos los rostros del amor. Secreto gerundio rojo. Cálido desafío azul.

     Apoteosis de entrega.      

     Carne y piel viuda de historia y excesos. Reencarnación en puro músculo. Invisible sangre de icono. Cadencia felina y trono de apóstol. Nunca tan expuesto. Jamás tan poderoso. Azul Martí implorante, invencible, real para siempre.

 

Sonia Elena Prado
Madrid, diciembre 2003


 

PALABRAS DE INAURACIÓN

 

     Como parte de una enjundiosa jornada de homenaje martiano que se ha extendido duranto todo el pasado año y culminará sólo cuando lleguemos el día 28 al 151 cumpleaños, inauguramos hoy una exposición singular, porque el artista lo ha querido así. Ha puesto todo su empeño en reflejar en el lienzo a un José Martí, pero no solo en cuerpo sino también en alma.

    José Martí, en su sesquicentenario. Empeño loable, digno de elogio, que ha tenido un resultado especial, impactante, esplendoroso.

    A Reynaldo Loyola tenemos en esta Embajada muchas cosas que agradecer, en primer lugar su relación humana, cercana, cálida, su palabra afable y su habitual disposición a colaborar y compartir con sus compatriotas en cualquier momento. Quiero exponer lo que dicen dos expertas de su obra y particularmente de la que vemos hoy aqui.

    Gloria Solas señala que camina por los senderos de lo visceral, de lo sensual, de la ética y de la estética, tan olvidada y débil en los últimos tiempos. Sonia Elena Prados dice que Martí nunca ha estado tan expuesto pero a la vez jamás tan poderoso.

     Ciertamente cuando Loyola nos dijo que queria hacer este homenaje a nuestro Héroe Nacional nos alegramos por la propuesta. Muchas razones llevaban a la alegría, la primera su iniciativa, la segunda, esas obras podrían adornar temporalmente en algunos casos y permanentemente en otros, nuestros salones. Tendríamos Martí en otras versiones.

     No imaginé que tendríamos a este Martí, un Martí cósmico que se eleva sobre el Universo, o a la pléyade de colores que cubren su habitual traje negro, al Martí desnudo entre estrellas o flores, o en el marco azul de nuestras aguas, de nuestro cielo cubano, del color de la bandera. En el marco rojo, blandiendo la pluma y la bandera o la espada, a caballo o sobre América, con Cuba en el corazón, según lo vean los ojos del espectador.

     Gracias Loyola por tu gesto, por tu obra, por unirte al homenaje al más universal de los cubanos. Gracias por haber hecho lo que Martí dijo un día del pintor cubano del siglo XIX, Joaquín Tejada. Permíteme parafrasearlo, que no citarlo: gracias por sacar de ti el mensaje natural y ver con tus propios ojos, que es la fuerza. Gracias por darnos el mensaje martiano de la ternura, el amor, la fuerza, la tenacidad, la vida.

 

  Isabel Allende,  Embajadora de Cuba en España
Madrid, enero 2004